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EL BOOM DE LA COCA LEGAL EN EL PERU
Por Javier Trigo Pesaque
Secretario del Instituto de Cultura Alimentaria Andina
29 de Abril de 2008.
En los últimos tres años en el Peru se esta viviendo un verdadero fenómeno de redescubrimiento nutricional de la hoja de coca, sobretodo en su presentación en harina. Todo empezó con las campañas masivas de detección de la osteoporosis, que hizo conciencia de su alarmante aumento. El alto costo de su tratamiento farmacéutico, que garantiza detener pero no sanar este debilitamiento de los huesos, hizo buscar alternativas y la coca se convirtió asi en una opción barata y efectiva.
“Es fácil de conseguir en los mercados y tiendas naturistas y sus más de 2000 mg de calcio asimilables hacen de la hoja de coca, un alimento ideal para combatir este mal producido por hábitos de consumo modernos” afirma la nutricionista Sra. Maritza Vera Penachi y continua: “Desde inicios de esta década la he venido recomendando a mis pacientes de la Clínica Geriátrica de la Policía con resultados espectaculares, incluidos casos reumáticos, artritis, anemia y depresión”.
Hace mas de 20 años, la también nutricionista Sra. Marina Escobar inicio una experiencia nutricional en su querido Cuzco produciendo panes y galletas con harina de coca y orientando su consumo masivo para paliar la desnutrición infantil.
Consultando sobre los antecedentes de la harina de coca, el especialista en recursos alimentarios prehispánico y presidente del Instituto de Cultura Alimentaria Andina (INCAA), geógrafo Dr. Ciro Hurtado Fuertes, ha encontrado diversas crónicas que dan cuenta de su consumo por los Incas: Juan Betanzos en su libro ‘Suma y Narración de los Incas’,1551, relata que Inca Yupanqui mandaba hacer bebida con agua y “coca molida y desmenuzada”. Bernabé Cobo en ‘Historia del Nuevo Mundo’, 1650, refiere que “los polvos de coca tomadas de ordinario... son contra el asma o ronquera de pecho...”
El Antropólogo Anthony Henman en su libro MAMACOCA nos revela que ancestralmente consumen la harina de coca, a la que denominan Ypadú o Mambe (con ceniza de yarumo), las etnías amazónicas que se encuentran el río Putumayo como los Bora y Witoto;
en el río Vaupés los Makú y todos los del grupo lingüístico Tukano (Cubeo, Barasana, Desana, etc.).
En las tiendas naturistas de Lima se puede comprar legalmente la harina de coca en presentaciones de 50 y 100 gr, con su respectivo Registro Sanitario otorgado por el Ministerio de Salud. La encontramos también como complemento nutricional como el ‘PODEROSO SECRETO DEL INKA’ o ‘MIXTURA ANDINA’ que son mezclas de harinas de granos con coca; otros productos con acogida son la llamadas barras energéticas, panes, galletas, pasteles, caramelos, snack, refrescos, hojas bañadas en chocolate, en vino, extracto alcohólico, cápsulas, filtrantes, etc.
“Al inicio hubo mucha reticencia a cambiar de opinión sobre la coca pero las evidencias son tan abrumadoras que la gente misma se ha encargado de reivindicarla como alimento y medicina” nos dice la Ing. Kusy representante de Campos de Vida uno de los centros impulsores de su consumo.
“Una hoja consumida es una hoja menos para el narcotráfico” afirma Manuel Seminario, dueño de Productos Mana y conductor del programa radial “Nuestra Coca” (990 AM).
El reciente acuerdo de los eurodiputados para aceptar la hoja de coca procesada como alimento o medicina, puede ser la antesala de una futura exportación que encontrará en esta experiencia peruana fuentes de inspiración.
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