Diario:Cambio
Mayo 7, 2008
Parlamento Europeo comienza a estudiar la legalización de la coca con
fines farmacéuticos
SEISCIENTOS DIPUTADOS del Parlamento Europeo aprobaron la semana pasada
un informe presentado por Giusto Catania, de la Izquierda Unitaria, en
el que se le pide a la Comisión Europea y a los 27 gobiernos de los
países miembros que "estimulen el uso terapéutico de la coca en marcos
legales y a promover la reconversión de los cultivos de coca y de opio
afgano para generar productos de uso farmacéutico", entre otros. Catania
sostiene que la hoja de coca no es cocaína, sino una planta histórica
que puede tener muchos usos.
Aunque el informe es considerado por el momento una opinión política,
significa que el Parlamento Europeo podría presionar a la Comisión
Europea, el órgano ejecutivo de la UE, para aplicar las recomendaciones.
Hace varios años se vienen haciendo campañas de sensibilización en
diversos países de Europa para que se tomen en consideración los usos de
la hoja de la coca y se mire con otros ojos a quienes la cultivan.
Quienes defienden la medida aseguran que legalizar la hoja y permitir su
exportación sería una verdadera política de desarrollo alternativo. La
coca excedente podría ser destinada a la elaboración de medicinas,
infusiones y diversos productos alimenticios que serían de interés en
Europa.
Los opositores, no obstante, aún son muchos, empezando por Estados
Unidos. El zar antidrogas, John Walters, le dijo a CAMBIO que el
argumento es "tonto" y no tiene viabilidad económica. "Se está hablando
de buscar otros usos para la coca, pero el hecho concreto es que hay
demasiada coca en los Andes. Puede que exista un uso legítimo y no
destructivo, pero la promesa de industrializar la coca es un mito",
sostiene.
En la región andina hay sembradas más de 200.000 hectáreas de coca. Pero
Estados Unidos lleva casi 20 años, y más de 5.000 de millones de dólares
invertidos solo en Colombia tratando de erradicar los cultivos, sin
lograrlo. Estadísticas del año pasado, presentadas hace 10 días por la
Casa Blanca, indican que las exportaciones de cocaína a través del
hemisferio occidental crecieron en otro 40 por ciento solo en un año.
En la última década, no obstante, se han fumigado 867.000 hectáreas.
John Walsh, del Centro de Pensamiento WOLA, considera que la presión de
las autoridades por acabar con los cultivos provocó que estos se
dispersaran.
"No hay cifras y estadísticas que demuestren que lo que se ha venido
haciendo funciona o funcionará. Es hora de cambiar el rumbo", dice
Walsh. La Casa Blanca alega que el precio de la coca en las calles de
Estados Unidos ha subido y su pureza ha bajado: dos indicadores que
demostrarían que, finalmente, se está controlando la oferta. Según
Walsh, lo más probable es que esto sea un fenómeno transitorio. "Desde
los años 80 se han presentado cuatro momentos en los que el precio de la
coca ha subido para luego caer a su promedio habitual", dice.
A pesar de que las estadísticas indican que la guerra contra las drogas
se está perdiendo, la alternativa de la legalización no es viable desde
el punto de vista político. Pero hay cambios. Industrializar al menos un
porcentaje de ella no parecería tan descabellado, al menos para el
significativo grupo de 600 eurodiputados. Es la primera vez en la
historia que un Parlamento de tan alta reputación expresa la necesidad
de acabar con el pensamiento convencional sobre las drogas.
|