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HARINA DE COCA ES LA SOLUCION DEL HAMBRE MUNDIAL
INTRODUCCION
El Perú desde el siglo XVI, ha venido salvando a la humanidad de la muerte por hambre, con la distribución geográfica de la papa o acshú y el maíz o sara, por Eurasia y Africa. Desde el siglo XX, al incorporarse la quinua, la oca, los frejoles, maní, tarwi y diversas especies de frutas, como alimentos nutritivos y medicinales a los diversos países de la Tierra, la malnutrición ha disminuido entre la población de clase media, pero en el pueblo, el hambre es una terrible amenaza.
El Perú, país extraordinario, único en el mundo, singular por su geografía, es el más rico entre todos los geosistemas de la tierra, es el país maravilloso, es el país de futuro, por que tiene grandes posibilidades y potencialidades para erradicar al hambre de la Tierra, con la harina de la coca, elaborada a base de las hojas de coca o mama- coca, planta sagrada de la cultura Tahuantinsuyana. Con los millones de dólares que el gobierno norteamericano trata de erradicar las plantaciones de coca, en los diversos países andinos, es posible industrializar las hojas, en forma de harina para utilizarlas directamente o enriqueciendo o repotenciando otras harinas y de este modo evitar la muertes de millones de madres gestantes, lactantes, niños y ancianos del mundo.
Con la harina y las hojas de la coca, utilizadas como alimento y medicamento, y en el enriquecimiento de los alimentos, desde la época pretahuantinsuyana y Tahuan- tinsuyana, los niños desde el vientre de sus madres, fueron niños fuertes, bien nutridos y sanos, y cuando vieron la luz del mundo, su crecimiento y desarrollo fueron normales: una buena constitución anátomofisiológica y psicológica; una buena musculatura y recio esqueleto muy bien mineralizado, con talla de 1.70 m como promedio como nos demuestra los estudios de antropología física; con de altos niveles de salud y una gran longevidad, hasta de 200 años; una extraordinaria dentadura sin caries dentales, como nos demuestran los estudios de odonto-antropología; una fisiología singular, única del hombre de la montaña de Pariacaca (Andes), entre los 2,500 a 4,700, como los demuestra los estudios de paleomedicina de Alberto Hurtado y Carlos Monge.
La población trabajadora entre dichas altitudes no solamente respiraban normal- mente sino que rendían eficientemente en el trabajo, y se reproducían en una atmósfera enrarecida, chachando, masticando las hojas de coca ayudados por la música, el canto y la poesía. Fue así como los tahuantinsuyanos convirtieron las mesetas y altiplanos en centros agropecuarios y de industria alimentaria de gran altitud, como en ninguna otra parte de la Tierra.
La harina de coca (como sabemos en nuestros días), con sus 20 gr. de proteínas; 2,200 mg.de calcio; 800 mg de fósforo; 26 mg. de hierro, sus vitaminas A,B,C, sus alcaloides etc. no sólo permitió la constitución de un hombre sano, fuerte, inteligente, en el Tahuantinsuyo. sino también fue el elemento básico para las extraordinarias creacio- nes materiales como Sacsahuamán, Macchupichu, Huanuco Viejo, sistemas de andene- rías, grandes caminos, sistemas de acequias; las ciencias como la filosofía, geografía, historia, matemática, las artes etc.
Las bondades de la hoja de coca y la harina de coca, reconocidos mundialmente por científicos y las Naciones Unidas, deben utilizarse para la erradicación del hambre en el mundo, por tal motivo las la FAO, la OMS, la OIT, la OPS, deben preocuparse de los efectos prodigiosas de la Coca y las Naciones Unidas, debe despenalizarla corrigiendo las equivocadas políticas antidrogas a nivel mundial y de ese modo evitar las mezquindades del gobierno norteamericano que se han empeñado en hacer creer que coca es cocaína, para erradicar los cultivos de coca de los países andinos.
Hermanos hambrientos de los diversos continentes, los países andinos tenemos el alimento nutritivo y medicinal: las hojas de coca y harina de coca para solucionar el hambre malnutrición causados por el capitalismo salvaje de las empresas internacio- cionales, ayúdennos a solicitar a las Naciones Unidas, su despenalización; apoyennos para su industrialización y consumo de nosotros mismos.
La hojas de coca y la harina de coca, son alimentos tradicionales, que tenemos derecho de consumirlos y comercializarlos con quienes los necesitan, por sus extraordinarias bondades., por que coca no es cocaína: coca es alimento nutritivo, es medicamento, es salud, es vida, es solidaridad y fraternidad.
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